Localización.

Yeste, municipio de la provincia de Albacete, pertenece a la comarca de la Sierra del Segura y esta situado a 877 metros de altitud. Es una población con algo más de 3000 habitantes. El término municipal incluye el pueblo de Yeste, las pedanías de Alcantarilla, Arguellite, Boche, Fuentes, Góntar, Grava, Jartos, Moropeche, Paúles, Rala, Raspilla, Sege, Tindavar y Tus, además de aldeas como Arroyo Morote, Cortijo de la Juliana, Llano de la Torre, Majadacarrasca, Las Quebradas, Tejeruela…

Algo de historia.

Los orígenes de Yeste son desconocidos, pero lo que si sabemos es que fue conquistada por las tropas castellanas en 1242 y fue concedida a la Orden de Santiago.

El municipio ha estado integrado hasta el siglo XIX en el Reino de Murcia y, su principal misión en la época bajomedieval fue la de mantener la defensa de la frontera con Granada y colaborar en la conquista de nuevas tierras.

Ayuntamiento de Yeste

Para facilitar el aumento de la población y la consiguiente defensa de la frontera, la villa fue dotada por los reyes y maestres de la orden con privilegios y exenciones de tributos que la convirtieron en un centro de atracción de pobladores y familias que buscaron los beneficios fiscales para establecerse en ella. De los 1300 habitantes que tenía en 1468, llegó a pasar a los 5000 en 1575. Este incremento demográfico fue acompañado de un gran desarrollo económico, es por ello, el periodo de la construcción de los principales monumentos que aún hoy existen en la villa.

Ya en el siglo XX, en Yeste se construyó el Pantano de la Fuensanta entre 1929 y 1933 en el Estrecho del Infierno para el aprovechamiento de las aguas del Segura y del Tus. Para la construcción del pantano se expropiaron 723 Ha de tierras fértiles.

Pantano de Fuensanta. Años 60

La pérdida de las tierras y el impedimento para el transporte de la madera que supuso el pantano perjudicaron gravemente la economía local. En este contexto se produjeron los dramáticos hechos de mayo de 1936 en los que tras la ocupación comunal de unas tierras y la posterior represión por parte de la Guardia Civil hubo unos altercados en los que murieron 17 vecinos y 1 guardia civil. Estos hechos tuvieron una amplia repercusión y estuvieron a punto de provocar una crisis de gobierno poco antes del estallido de la Guerra Civil Española.

Yeste es punto de unión de las Sierras de Alcaraz, Segura y la Sagra, cuna de los ríos Segura, Tus, Taibilla y Zumeta que atraviesan un término de estrechos valles y altas montañas y una población repartida en más de ochenta pequeños núcleos, donde se funden lo murciano, lo castellano y lo andaluz como testimonio de largos años de frontera entre los reinos de Murcia, Castilla y Granada. Molinos de agua árabes, baños termales de tiempos romanos, arroyos que brotan por doquier en los calares; fortalezas que recuerdan tiempos de guerra y ermitas y conventos que invitan al sosiego. En medio y alrededor de todo ello, inmensos valles de paz.

El patrimonio

El castillo

Situado en el centro de la población, es una antigua fortaleza islámica del siglo XI. Junto a ella se sitúa la Torre del Homenaje del siglo XIV, en cuya puerta de acceso se encuentran los escudos en piedra de la Orden de Santiago y de la familia Figueroa. También se ha de destacar su patio de armas columnado del siglo XVI, con techado de madera y doble galería. Sus capiteles son de estilo gótico y se conservan todos sus corredores interiores. Una bella ventana de estilo gótico situada en el centro de la fortaleza presidía el salón principal del castillo.

Sirvió de residencia de los comendadores de la Orden de Santiago durante los siglos XIII al XVI. En la época medieval, la población se extendía a los pies de la fortaleza, en el barrio del Infierno comprendiendo la plaza del concejo, y la iglesia parroquial, todo ese conjunto urbano se encontraba rodeado de una muralla.

En la actualidad el Castillo de Yeste se encuentra reformado y rehabilitado. En sus antiguos calabozos hay un Museo Etnológico, que contiene aperos donados por los vecinos. En sus dependencias se halla un Centro de Interpretación Medieval, llamado “Vivir en la frontera”.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

De la plaza del Ayuntamiento se llega hasta la Iglesia parroquial por una escalinata desde la que se aprecia perfectamente la monumentalidad de este edificio religioso.

Fué construida en dos fases: la primera en el siglo XV, de estilo gótico. La nave gótica, esta formada por 3 bóvedas y tiene la cabecera poligonal donde se insertaba el retablo mayor. Cabe destacar la capilla de la Santa Espina y la de Don Martín Pérez de Ayala. A los pies se localizaban los órganos, y en el exterior existe una puerta de acceso de estilo gótico. Este templo gótico fue el primer edificio de este estilo construido en la comarca y presenta un aspecto externo muy compacto y cerrado, similar al de las fortificaciones de la zona. La segunda fase del siglo XVI es de estilo renacentista, destacando el Baptisterio.

En el interior hay un magnífico retablo de estilo barroco, de autor desconocido y fechado en los últimos años del siglo XVII, con columnas salomónicas y con una esplendorosa decoración vegetal; la imagen que lo preside es una escultura de la Dolorosa realizada por el escultor murciano Francisco Salzillo.

Convento Franciscano.

El convento es del siglo XVII, fue aprobado por el rey Felipe III. Posee un bello y cuidado claustro que es el espacio fundamental del convento, organizaba la vida completa del mismo y a él se abrían todas las dependencias principales, convirtiéndose de esta manera en el centro neurálgico del convento.

Fue la residencia de la Orden de los Frailes Franciscanos Descalzos, provenientes de Granada, y se convirtió en un importante centro cultural dorante los siglos XVII y XVIII.

Gastronomía.

En Yeste podemos destacar los platos típicos de la Sierra del Segura como son las migas o el gazpacho manchego. Entre sus platos más famosos, podemos degustar el potaje bochero, que es una mezcla de huevos, jamón serrano y pimientos secos todo ello revuelto una vez frito; el potaje gitano, elaborado con patata, judías verdes y calabaza, entre otros; el pisto de calabaza amarilla, y el relleno de carnaval, especie de butifarra elaborada con pan, huevo, jamón serrano, tocino, pimienta y canela.

En el postre no pueden faltar las riquísimas hojuelas, acompañadas, cómo no, por mistela, zurracapote o licor de café.

 

El balneario de Tus.

El balneario de Tus está situado al sur de la provincia de Albacete, en la zona norte del término municipal de Yeste, en pleno Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima.

Se accede, viniendo desde Villanueva de la Fuente, pasando por Riopar por la CM-412, continuando por Laminador, Fuente Higuera. Luego por Molinicos, Calle de Arroyo Morote. Por la A-11, Majada, Carrasca y Moropeche. Finalmente se llega al Balneario.

El balneario esta en una zona montañosa con valles pintorescos, dotados de una exuberante vegetación por la que manan abundantes fuentes y discurren limpios arroyos.

El complejo está rodeado por el Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima; y cumbres como el Calar del Mundo (1631 m.), Puntal de la Encomienda (1502 m.), Pico Argel (1694 m.) o el Pico de las Mentiras (1897 m.)

El entorno está repleto de pendientes y escarpes, especialmente en la cabecera del río, que presenta un angosto cañón cuyas altitudes van desde los 900 metros a los 1500.

El balneario de Tus se remonta, al menos, a la época del Imperio Romano. Se ha de saber que en época pre romana ya se utilizaban los baños con fines terapéuticos.

Aunque sufrió una decadencia en el periodo medieval (siglos V al X), renació en el siglo XVI, cuando D. Martín Pérez de Ayala, Arzobispo de Valencia, lo mandó reedificar. Entonces, en sus baños se encontraron monedas romanas de la época de Domiciano, como así atestiguan las Relaciones Topográficas de Felipe II.

En otro de los documentos en que aparece es en el “Diccionario Geográfico” de Miñano de 1828, quien los sitúa al pie de una montaña y en la margen del río Tus, apuntando que ya eran muy concurridos en tiempos de Carlos V y lamentando la poca comodidad del camino que accede hasta ellos y la falta de buenas posadas para los enfermos.

Pedro Mª Rubio en su “Tratado Completo de las Aguas Minero Medicinales en España” de 1853 dice “…los antiguos Baños de Tus” cuyas aguas clasifica como sulfurosas frías y se usan para curar el herpes, el histerismo y el reuma”.

En 1892, obtuvieron sus aguas la primera declaración oficial de Aguas Minero Medicinales con lo que oficialmente entra a formar parte de los balnearios de España cumpliendo con los requisitos del momento.

A finales del siglo XIX los terrenos del balneario fueron subastados por el Estado y los compró D. Ramón García Fernández. Entonces, los Baños disponían de dos balsas construidas en piedra que recibían el agua directamente del manantial y estaban ubicadas en habitaciones de diez metros cuadrados de superficie y un metro y medio de altura. El alojamiento se realizaba en dos casetas levantadas al lado de los baños. En una de estas casetas los dueños del balneario tenían un pequeño mostrador para servir pan, vino, jamón y carne.

Ramón, siguiendo las costumbres de la época, puso a disposición del público los baños y mejoró las instalaciones poniendo cinco bañeras de mármol individuales y construyó cuatro habitaciones grandes con diez camas encima de los baños.

En la década de los años 40 y 50, los usuarios del Balneario viajaban hasta allí a lomos de caballerías con el “ato” suficiente para pasar el número impar de días de tratamiento. Es a partir de la década de los 60 cuando el Balneario empieza a experimentar la mayor transformación de su historia con la llegada del teléfono, la luz y la carretera.

Los descendientes de Ramón inician un nuevo expediente de declaración de Utilidad Pública y Agua Minero-Medicinal, ya que desconocían la declaración de 1892. Esta nueva declaración la consiguen en 1981.

Es en la década de los 90 cuando se produce la explosión de los balnearios a través de los Programas de Termalismo Social a nivel nacional y regional, así como el descanso alternativo al turismo de playa.