Sergei Prokudin-Gorskii fue un fotógrafo ruso que recorrió el Imperio Ruso del Zar Nicolás II a principios del siglo XX para sacar fotografías en color.

El proyecto fue impulsado por el propio Zar cuyo propósito fue reunir en 10 años una colección de 10.000 diapositivas para que fueran proyectadas en las universidades y escuelas rusas. Los alumnos podrían así admirar la grandeza y riqueza de un imperio que, probablemente, nunca podrían conocer por sí mismos, pues abarcaba un territorio de más de veinte millones de kilómetros cuadrados. Se acordaron los temas que comprenderían las imágenes para mostrar la gloria del Imperio: la industria del país, las infraestructuras, la arquitectura, el arte, la diversidad cultural y étnica, los monasterios…

De este modo empezó un largo número de expediciones fotográficas. Prokudin-Gorskii retrató bellas iglesias ortodoxas y exóticas mezquitas; los canales fluviales y el moderno sistema ferroviario; los esforzados obreros de los Urales, los artesanos y la pujante mecanización de las fábricas.

Las grandes expediciones fueron:

– La primera (1909) en el canal Mariinski desde San Petersburgo hasta el Volga.

– La segunda (1909) en el área industrial de los Urales.

– En 1910 recorrió el Volga para seguir el curso del río desde sus orígenes hasta la ciudad de Nizhny Novgorod y volvió a la región de los Urales, donde retrató el trabajo de los mineros.

– En 1911 documentó gráficamente el centenario de la guerra de 1812 contra Napoleón, en el recuerdo de la famosa batalla de Borodino.

– Durante 1912 fotografió la región del Cáucaso, el canal de Kama-Tobolsk, en Siberia, y las obras de construcción en el río Oká de las presas de Ryazan, Xúzdal, Kuzminskoe y Beloomut.

A partir de 1912, Prokudin se quedó sin fondos y su actividad fotográfica se vió muy mermada, quedando el proyecto totalmente abandonado con la entrada de Rusia en la Primera Guerra Mundial. A Prokudin se le encargó el entrenamiento de pilotos rusos en la disciplina de la fotografía aérea y censurar la cinematografía que llegaba del extranjero.

Su última expedición fue en el verano de 1915 en el recién construido ferrocarril de Múrmansk en Laponia y a los campos de prisioneros austrohúngaros en la región de Carelia.

Tras el fin de la dinastía de los Romanov y la Revolución de 1917 el fotógrafo fué profesor del Instituto de la Fotografía y Cine. Pero con el estallido de la Guerra Civil de 1918, Prokudin salió de Rusia hacia Noruega, Finlandia e Inglaterra hasta 1922. Finalmente se asentó en Francia en 1922 donde abrió en París un estudio de fotografía junto a sus hijos. El fotógrafo murió en 1944

Aunque el proyecto estimaba unas 10.000 fotografías, Prokudin llegó a contar con tres mil quinientos negativos. De estos, se les confiscaron una parte importante quedando sólo con 1.903 negativos  que fueron vendidos a la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. A partir del años 2.000 la Biblioteca digitalizó las imágenes y las puso a disposición del público a través de Internet en : www.loc.gov/exhibits/empire

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