Inocente Hervás fue un sacerdote e historiador de la Provincia de Ciudad Real. Se le conoce por su obra Diccionario histórico geográfico, biográfico y bibliográfico de la provincia de Ciudad Real (1890, 1899 y 1914).

Nació en Torralba de Calatrava (Ciudad Real) el 28 de diciembre de 1842. Fue hijo de labradores. Su padre, Justo Hervás Monroy era natural de Carrión de Calatrava y, su madre, Manuela era de Torralba de Calatrava.

Estuvo muy ligado a su hermano Julián, también sacerdote y 18 años mayor que él, que fué quien le tuteló en su vocación.

Inocente estudió en el Instituto de Ciudad Real y después en el Seminario de San Idelfonso en Toledo. En 1864 se gradua en Bachiller y, en 1867 se licencia en Teología.

Su carrera eclesiástica comienza en Ciudad Real en 1869 como capellán del Hospital Provincial. Luego estuvo como coadjutor en Campillo de la Jara (Toledo) hasta 1873, año en que fue nombrado cura ecónomo en Lucillos para pasar a Alcaudete de la Jara como cura ecónomo. Es en 1878 cuando abandona las tierras de Toledo para pasar a Granátula de Calatrava. Es aquí donde se interesa por las ruinas íberas y romanas y el pasado histórico del lugar.

Su primera publicación tiene lugar en 1882 con Oreto y Nuestra Señora de Zuqueca. Un año más tarde se traslada a Moral de Calatrava. Su empeño en organizar el archivo parroquial y clasificar y catalogar la biblioteca pública del Moral, le llevan a acumular fichas para su futuro Diccionario histórico, geográfico, biográfico y bibliográfico de la Provincia de Ciudad Real. Comienza por entonces también a colaborar con la prensa, publicando en 1886 unas “Cartas Manchegas” en el periódico carlista El Manchego.

El 13 de enero de 1888 es nombrado correspondiente de la provincia de Ciudad Real en la Real Academia de la Historia.

En 1892 es nombrado párroco en comisión en Tomelloso donde cede una casa al Ayuntamiento para que se dedique como escuela, fundando además el hospital asilo de San Víctor. En 1898 se marcha a Ciudad Real como cura ecónomo en comisión en la parróquia de San Pedro Apóstol. Ese mismo año se le nombra catedrático de historia eclesiástica donde imparte la asignatura en el Seminario Diocesano de Ciudad Real hasta 1905. En 1904 obtuvo la parroquia de Manzanares y su partido, cargo que, como arcipestre, pudo simultanear con largas estancias en Ciudad Real donde falleció el 6 de octubre de 1914. Está sepultado en el cementerio de Torralba de Calatrava en el panteón familiar de Servando Díaz Hervás, aunque su nombre no figura en lápida alguna, como él deseaba.

Su obra:

 

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